¿Por qué no conecto con ningún psicólogo?

Puede que nos sintamos nerviosos en la primera sesión de terapia. Sin embargo, deberíamos relajarnos a medida que la cita se va desarrollando. «Sin sentirnos que nos encontramos en un lugar seguro, nos encontramos cómodos y no nos sentimos juzgados, es probable que hayamos acertado».

La clave: la primera visita con el psicólogo 

En la primera visita al psicólogo puede que no acabemos de conectar o de tener un vínculo afectivo. Sin embargo, la conexión no indica que no estemos ante un buen terapeuta, sino que buscamos a alguien con quien nos sintamos cómodos porque con esa persona no hemos conectado.

No debemos culparnos, ya que, en realidad, la terapia puede que no resulte efectiva por distintos factores: tener distintos estilos de comunicación, un marco teórico no adecuado para la problemática sobre la que se consulta o, simplemente, que la persona no te transmita confianza. Y, aunque el primer encuentro no sea el esperado, no debemos abandonar el proceso, sino que debemos tomarlo como una característica a buscar en el próximo psicólogo al que acudamos. La clave está en que el profesional despierte confianza, credibilidad y empatía. De esta manera, paciente y terapeuta se pueden sentir cómodos mutuamente al expresarse y escucharse.

Criterios para valorar al profesional

El profesional debe ser empático, que transmita confianza y no intente aportar soluciones mágicas. No debe imponer su criterio, sino aportar información sobre otro enfoque y una metodología de trabajo.

En el caso de que no haya habido conexión en la primera consulta, tras varios intentos con otros psicólogos, es recomendable darse un margen de tiempo para ver si puede existir esa conexión en las próximas consultas y tomárselo como un objetivo más a trabajar.

Si tras varias experiencias con distintos profesionales no se consigue tener «feeling» con ninguno, tal vez se deben valorar las expectativas de acudir a consulta e informar al próximo psicólogo para que pueda analizarlo, ya que pueden ser defensas psicológicas inconscientes que actúan para evitar entrar en temas psicológicos hirientes.