¿Qué es el trastorno de estrés postraumático (TEPT)?

Se trata de un trastorno más habitual de lo que se puede llegar a pensar. Produce síntomas en la persona que lo padece a varios niveles, tanto psicológicos como físicos. Tiene una gran característica como es el alto grado de sufrimiento que aflige a la persona junto con su gran desgaste emocional.

El cuerpo y la mente reaccionan emitiendo una respuesta ante una situación peligros, donde la persona siente una gran vulnerabilidad y un gran riesgo vital. Normalmente surgen tras haber vivido en primera persona, o como observador, situaciones desgarradoras como por ejemplo accidentes graves, violencia, lesiones o la contemplación de la muerte entre otros.

La raíz del trastorno se halla en la experiencia de haber vivido un miedo muy agudo, aislamiento y/o dolor en el que la persona experimenta que su propia integridad física o la de alguna otra, se encuentran inmersos en un gran peligro que están percibiendo. 

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT)?

Cada persona lo experimenta de diferente forma a otra que también lo este padeciendo. Esto depende del grado de intensidad y características. Las más comunes son:

  1. Reexperimentación del evento traumático: la persona experimenta su experiencia traumática de forma reiterada. Lo revive continuamente con una gran intensidad, abordándole recuerdos del trauma o imágenes impactantes.
    No lo hacen de forma voluntaria, ya que esta reexperimentación es automática e involuntaria. La persona que lo padece a menudo recuerda la situación con todo lujo de detalles, sienten las mismas sensaciones y emociones que se emitieron en el evento trágico con una gran intensidad y muy frecuentemente.
    Todo esto, toma lugar a través de los “flash backs”, que surgen de forma involuntaria e inconscientemente durante el día o el transcurso de la noche, en los sueños o pesadillas. La persona vive la experiencia traumática con la misma angustia, dolor, miedo, ansiedad, nerviosismo, sufrimiento y malestar emocional que se asoció el día que se vivió de forma continua. Es decir, re-experimenta la misma situación de forma reiterativa, no puede controlarlo por más que quiera y más tarde se da cuenta que es un “flash back”.  Esta reexperimentación suele vincularse a ciertas personas, carácteres, lugares, olores, situaciones, momentos, objetos u otros que, de alguna forma, se han quedado anclados al trauma vivido.
  2. Hiperactivación: la persona que presenta (TEPT) vive en un continuo estado de hiperactivación, es decir, todos sus días suceden con una vigilancia excesiva sobre sí misma y de su entorno. Junto con una extrema vigilancia y atención a todo lo que gira a su alrededor. Como consecuencia de estar todo el día en hiperactivación, la persona padece insomnio, tiene un estado de irritabilidad y de ansiedad continuado, además de falta de atención y de concentración. Su nivel de energía se ve reducido por lo que están continuamente muy cansados. 
  3. Evitación: se activan distintos procesos tanto cognitivos como conductuales, donde la persona tiene como finalidad evitar situaciones o estímulos que guarden relación con el suceso traumático.
  4. Confusión y déficit de concentración: presentar dificultades para reestablecer tu propio ritmo cotidiano, sentimiento de confusión y merma de concentración.
  5. Sensación de culpa y vergüenza: se juzgan de que han sido los culpables de la situación por lo que surge el sentimiento de vergüenza. Pueden sentir enfado, culpando a otros de su experiencia traumática.
  6. Indiferencia emocional: sentimiento de pasividad frente a sí mismo, ante los demás o las aficiones que tanto le gustaban. Desconexión de sus propias emociones.

¿Cómo sé si padezco un trastorno del estrés postraumático (TEPT)?

Tras experimentar un episodio traumático, tu cerebro trata de protegerte entrando en “shock” por lo que puede darse o bien que experimentes una y otra vez todo lo que ocurrió, paso a paso. O, por el contrario, que tu mente consciente lo elimine de tus recuerdos, por lo que te hará pensar que no se han ocasionado secuelas. Esta última opción ocurre cuando el trauma es muy doloroso y nos es muy difícil soportarlo, por lo que se activa el mecanismo de disociación para protegerte del dolor, aunque esto no implica que, al no recordar, no se haya vivido el trauma. 

Es habitual que las personas con trastorno del estrés postraumático, presenten síntomas varios meses o años después de vivir la experiencia traumática. Esto dificulta mucho su diagnóstico. 

Quien presenta (TEPT) tiene altos síntomas en ansiedad, pensamientos ilógicos, irracionales, emociones intensas, todo ello relacionado con el suceso traumático y, sobre todo, mucho sentimiento de culpa e ira. Lo que hace que quien lo padece tenga una merma en su calidad de vida y vea su entorno como peligroso y, por tanto, tengan un miedo extremo a perder el control de su propia seguridad y entrar en contacto con un nuevo peligro o experiencia traumática.

¿Qué causas originan el trastorno de estrés postraumático (TEPT)?

trastorno de estrés postraumático

Sus causas tienen que ver con las interacciones en:

  1. Las características de la persona: en el momento que se origina, la persona hace una evaluación de la situación. Dependiendo de las historias personales de cada uno, su personalidad, experiencias previas, etc. Esta evaluación será el proceso que le ayude a comprobar si está percibiendo una situación amenazante o si esta dotado de las fortalezas y capacidades suficientes como para poder afrontarlo. 
  2. La naturaleza del evento estresante: se trata de las situaciones que la persona percibe como amenazantes o que hacen que pueda poner en peligro su vida o la de los demás. La persona tiene interiorizado que hay determinadas situaciones que son inmensamente estresantes, puesto que tienen la capacidad para crear de forma automática diversos cambios bioquímicos, que emiten la respuesta fisiológica del estrés, aumentando la hormona del cortisol. Sin tener en cuenta la propia interpretación personal que realice la persona. 
  3. La respuesta que se emite frente a la situación traumática en distintos niveles: a nivel fisiológico, emocional y conductual: las personas llevan a cabo un patrón conductual además de distintas estrategias de afrontamiento dependiendo de sus propios caracteres:
    1. Personas negativistas: emiten una negación a la situación. No tienen la capacidad de afrontar la situación que se está acometiendo, por lo que aparece una respuesta de inacción sin resolver a la situación que se esta dando. 
    2. Personas autorreferentes: estas personas tienen la capacidad de focalizar las respuestas sobre si mismas en lugar de focalizar más en el evento. La preocupación se centra más en ver cómo les puede llegar a afectar tal situación estresante, que la situación en sí. 
    3. Personas auto eficaces: se entran en lo que ocurre, en lo que hace falta para acometer la situación y dar diversas posibilidades para solventar la situación que está ocurriendo.

¿Cuáles son los acontecimientos que pueden producir un TEPT?

A continuación, citare los más recurrentes:

  • Amenazas de muerte
  • Accidentes
  • Agresión psicológica
  • Agresión física
  • Ataques terroristas
  • Catástrofes naturales
  • Guerras
  • Presenciar una muerte
  • Robos con o sin violencia
  • Situaciones de acoso
  • Situaciones de maltrato
  • Violaciones

¿Cuál es el tratamiento del estrés postraumático (TEPT)?

De primeras se debe de matizar que se hará distinción entre infanto-juvenil y adultos, ya que el tratamiento tendrá distintos matices.

  1. Tratamiento (TEPT) en infanto- juvenil: se abordará desde la terapia cognitivo-conductual. Se incluirá en el tratamiento al entorno más cercano del menor: padres, cuidadores, profesores y otros especialistas en caso de necesitarse. 

Se trabajarán distintos puntos como:

  • Reestructuración cognitiva, para procesar y elaborar el recuerdo traumático.
  • Gestión emocional, junto con su procesamiento. 
  • Entrenamiento en los diferentes patrones de conducta adquiridos y su respuesta funcional.
  • Dotar de nuevos recursos y herramientas.
  • Prevención de recaídas.
  1. Tratamiento (TEPT) en adultos: hay dos tratamientos que arrogan una alta efectividad: 

    Terapia cognitivo-conductual: se incluirá en el tratamiento a las personas de su entono más cercano o a los especialistas con los que este trabajando para hacer un abordaje multidisciplinar. 

Se trabajarán distintos puntos:

  • Psicoeducación de las respuestas asociadas al trauma. 
  • Técnicas de relajación para tratar las respuestas fisiológicas del estrés, los flash-backs y la ansiedad. 
  • Reprocesamiento de los recuerdos traumáticos.
  • Entrenamiento sobre los patrones conductuales frente al trauma.
  • Regulación y gestión emocional.
  • Prevención de recaídas.

    Terapia EMDR: se trata de una terapia en la que se emplean técnicas de reprocesamiento de la información, focalizando en las emociones vinculadas al recuerdo traumático.

En Carolina Lozano Psicología abordamos diferentes traumas emocionales: 

Para trabajar el trauma de estrés postraumático emplearemos el enfoque cognitivo-conductual. En las primeras sesiones se realizará una evaluación donde se recogerán los datos más relevantes y comprobaremos que estamos ante un TEPT, esto lo comprobaremos analizando la sintomatología que presenta el paciente, tanto a nivel físico como psicológico. Además, revisaremos la historia personal, sus antecedentes, entre otros factores que nos darán el acceso a comenzar a trabajar y reducir la sintomatología de estrés que traiga. 

Estos son los traumas emocionales con los que trabajo:

  • Trastorno por estrés postraumático
  • Maltrato psicológico
  • Maltrato físico
  • Traumas de la infancia
  • Abusos sexuales