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¿Cómo superar la depresión?

Es fundamental tener un buen diagnostico diferencial en el que nos apoyemos para poder distinguir si el paciente presenta depresión o un periodo de tristeza.
En la primera fase del tratamiento se hará la recogida de datos mediante la evaluación exhaustiva del paciente y sus síntomas. Se tendrán en cuenta cómo le están afectando en las diversas áreas de su vida y con ello, cómo se va mermando la calidad de la misma.
La evaluación es una parte muy importante, puesto que se hará un tratamiento a medida de las necesidades de cada persona para que pueda superar la depresión.

Activarse:

  • Recuperar las actividades que se hacían antes de que la anhedonia (falta de sentir placer por hacer las cosas). Se asentará como nueva compañía de viaje.
  • Ir haciendo cosas que nos hagan sentir bien, como retomar el contacto con los amigos, leer, escribir, hacer deporte, etc. Nos ayudará a recuperar las ganar por hacer y sentir frente a la vida.

Trabajar los pensamientos negativos:

  • Una vez identificados, controlar la frecuencia e intensidad con la que surgen.
  • Prestaremos atención a como nos hacen sentir estos pensamientos negativos, y como nos condicionan.

Mejorar nuestra autoestima:

Ser tan autocritico y exigente con uno mismo deteriora la autoestima, por lo que se debe de prestar atención.

Aprender a gestionar las emociones:

Aprender a identificar las emociones y validarlas en el momento que surjan. Ayudará a saber manejar los distintos estados emocionales.

Afrontar las situaciones:

Al presentar depresión, se tiende a evadir situaciones que a corto plazo disminuyen el miedo y la ansiedad.
A largo plazo, hacen que el problema siga presente manteniéndose a lo largo del tiempo por no saber cómo afrontar las situaciones que nos afligen malestar.

Establecer objetivos:

Éstos han de ser concretos, estar bien definidos y ser realistas. Mejor establecer uno o dos objetivos que tener muchos ya que, si nos planteamos un gran número de objetivos, será más difícil conseguir nuestras metas. Por lo que puede surgir el pensamiento de abandono.
Si, por el contrario, marcamos uno o dos y estos se consiguen, obtendremos la motivación necesaria para marcar objetivos nuevos.